GallinaHuevosOro.jpg2.1 Pelillos a la mar.

Es posible que nos parezca inimaginable, pero la expresión de "Pelillos a la mar" remonta sus orígenes a los tiempos de Homero.
De entre todos los paremiólogos, fraseólogos y colectores de expresiones fijas nos respaldamos en uno de los mejores, J.Mª Iribarren, quien en su investigación de la etiología y antigüedad de esta fórmula pacifista, se basa en la autoridad del poeta Rodrigo Caro y este a su vez la fundamenta en el III canto de la Iliada, el cual relata la tregua entre los troyanos y aqueos.
Todo comienza en la llanura de Troya cuando sendos ejércitos se preparan para enfrentarse, Paris al frente de los troyanos y Menelao al frente de los griegos. Este último opta por acometer su carro contra el de Paris y aquél, atemorizado decide retroceder y refugiarse entre sus tropas, de esta manera, Paris se gana la reprimenda de su hermano, Héctor, valientre entre los valientes, que le reprocha su cobardía.
Posteriormente, Paris intenta justificar su actitud proponiendo un duelo entre él y Menelao, el esposo ultrajado. Quien ganara el duelo también ganaría a Helena y las riquezas que le acompañaron en su huída.
Finalmente mediante juramentos y estipulaciones ambos deben ponerle fin a la guerra. Tanto Héctor como Agamenón detienen a sus ejércitos y Paris hace la proclama; Menelao, quien acepta el reto, manda traer un cordero blanco, una oveja negra y la presencia de Príamo para sancionar los juramentos pues utilizaban el pelaje de estos, que en sus orígenes era lana, para sellar los pactos de paz. Como ritual, Agamenón corta unas guedejas de lana de las cabezas de las reses que seran distribuidas por los heraldos entre los aqueos y troyanos; seguidamente, le suplica a Zeus: si vence Paris este poseerá a Helena y sus riquezas pero, si de lo contrario, Menelao resulta vencedor, Helena y sus riquezas seran devueltas a su patria y además se le dará una indemnización a su pueblo. Por otra parte los corderon tienen vellones de lana en vez de pelillos. En conclusión, los "Pelillos a la mar", es la transformación de la lana utilizada en aquellos pactos con pelillos, que se utilizaban para hacer pactos de paz. "Pelillos a la mar" se dice puesto que la ciudad de Troya se encontraba próxima al mar y al arrojar la lana esta se dirigía hacia el mar.